El choque cultural enriquece,te lo aseguro

La bandera escocesa ondeando en Stirling. 
Foto: Laura Medina

Mi experiencia en Escocia

¿Quién dijo que en un mismo continente no se experimenta el choque cultural entre países? Después de cuatro años expatriada en Escocia he podido sentir, en primera persona, esas mínimas disparidades culturales. Son pequeñeces que al principio te sorprenden, pero que sin embargo, ponen la nota de color a tu rutina. El choque cultural enriquece mutuamente y acerca a las sociedades, a sus valores, a su identidad, a su esencia.

Si piensas hacer las maletas y dirigirte a Escocia (cuando acabe la pandemia, claro) para pasar unas vacaciones o para quedarte una larga temporada, seguramente te sientas identificado/a con lo que incluyo en este artículo. Es posible que encuentres otras diferencias durante tu vivencia personal, en cualquier caso te darás cuenta de que ser diferente no supone algo negativo, sino único. Otra percepción para entender a las sociedades, que te ayuda a ser más generoso, empático y solidario.

Los escoceses, a pesar de que históricamente tienen una base cultural diferente a las de los ingleses por origen, como consecuencia de la histórica dominación inglesa, comparte un tronco común: el paraguas cultural británico. El idioma es un vehículo que les ancla en una misma raíz cultural. Históricamente los británicos siempre han ido a contracorriente y esto se refleja en el día a día.

El mundo al revés

Ve preparado para percibir que, incluso en pequeños detalles, el mundo gira en diferente sentido en Escocia. Al menos diferente, al sentido en el que normalmente lo hace en España.

Recuerda que la conducción es en sentido contrario, por lo que es imprescindible estar atento Foto: Laura Medina Alemán

La conducción

Dado que se conduce por la izquierda cruzar (incluso después de cuatro años) me resultaba arriesgado. Izquierda, derecha, arriba, abajo… No sé ni cuántas veces miraba hacia todas las direcciones antes de decidirme. ¡Ten precaución siempre! Cuando uno está de vacaciones se relaja, así que estate atento a esto.

Los grifos

Nunca entenderé por qué en los lavamanos siempre tiene que haber dos grifos: uno para el agua caliente y otro para la fría. ¡Templar el agua a la medida deseada en este país es toda una hazaña de precisión!

Los cruces

La fórmula «rotonda» no parece la opción más recurrida por los ingenieros de caminos británicos, o al menos no como en España. Sin embargo, adoran los cruces en forma de cuadrilátero. Si te encuentras con uno de estos, ten presente que si eres peatón se cruzan en perpendicular. ¡Prepárate para correr porque los semáforos no duran mucho!

Las cerraduras

Otro clásico, ¿hacia dónde piensas que se abren las cerraduras? Por supuesto, hacia adentro y no hacia afuera como ocurre comúnmente. Ya te había advertido que aquí ¡el mundo gira al revés!

La gastronomía

El choque cultural es enriquecedor y también en el aspecto de la alimentación te llevarás sorpresas. Los españoles nos enorgullecemos de una gastronomía muy rica, quizás gracias al clima benigno que nos provee de buenas materias primas y a la tradición culinaria.

No obstante, el buen comer no es un punto fuerte de los británicos. Aunque sí que es justo decir que los escoceses son muy buenos cocinando todo tipo de sopas y cremas. ¡Al César lo que es del César!

Comer es un deporte nacional para los españoles, sobre todo cuando se está lejos de casa. Foto: Archivo Personal

La sal y el azúcar

Ni salan, ni endulzan. Es frustrante pero la única sal que conseguía durante mis años de expatriada y que realmente era perceptible por mi paladar, no es otra que la sal del Himalaya. Y el único azúcar, el moreno ¿Curioso, verdad?

El picante

Es probable que sea herencia de la influencia de la gastronomía típica de la India durante la colonización británica o puede que sea para sobrellevar la fría temperatura invernal. El caso es que los escoceses adoran todo bien condimentado y muy picante.

Cuidado a la hora de pedir en un restaurante, porque su baremo de medida no es el mismo que el de los españoles ni por asomo. A no ser que seas un amante de lo extra picante, toma precauciones a la hora de hacer tu elección.

El pan

Hablar de pan con un español, es hablar de la base con la que combinar cualquier plato. Las panaderías en España son santuarios donde adquirir el alimento diario esencial y el 82% de españoles (según la web Gastroactitud) lo tiene entre sus productos favoritos al comer.

Si eres «muy panero» no esperes encontrar panaderías como las de España, aunque progresivamente algunos establecimientos empiezan a incluir pan de mejor calidad, tal vez por la demanda de la población migrante.

La imagen social

La importancia que se le da en Escocia a lo que opinen los demás, me parece un punto a destacar. Tal vez es la herencia presbiteriana, que ha quedado como un filtro inconsciente, una guía moral que les impulsa a demostrar el compromiso social.

Ahora más que nunca los escoceses guardan la cola, siempre de manera ordenada y respetando la distancia social. Foto: Laura Medina Alemán

Hacer cola es un arte

En Reino Unido, o por lo menos en Escocia, se hace cola para todo, ¡y con qué orden! Son muy respetuosos en este sentido y puedes observarlo en las paradas de la guagua, en el banco o en cualquier lugar que te imagines. Laa gente no se salta su turno en la fila por nada del mundo.

Las Charities

En el Reino Unido en general, y en Escocia en particular, las charities (que son básicamente nuestras ONG`s)- están totalmente arraigadas en el entramado social. Los escoceses recurren con frecuencia a tiendas de segunda mano, cuyos beneficios están destinados a alguna causa específica.

Es común que dediquen algunas horas a trabajar de manera desinteresada. Además, las ofertas laborales para charities son también una opción a considerar a la hora de comenzar la búsqueda de trabajo.

Las ventanas

En Edimburgo las ventanas juegan un papel imprescindible en la configuración estética de la ciudad. Por su gran tamaño (y porque en la mayoría de los casos carecen de persianas o cortinas) no permiten ocultar la vida que fluye al otro lado de los cristales.

Se dice que esta ausencia de visillos viene determinada por la escasez de luz solar, pero también porque la influencia del Presbiterianismo aún pervive de modo inconsciente. La idea de que, quienes colocan una cortina tras el cristal, tienen «algo que ocultar» es una premisa extendida.

Si eres curioso y quieres comprobar cómo viven los escoceses solo tienes que darte un paseo por la New Town… ¡Y mirar tras las ventanas!

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